O de cómo volar en la aeronave más lenta (exceptuando el globo aerostático) disfrutando de cada detalle del paisaje que tenemos a nuestros pies. Pero primero vamos a desgranar que es un Paratrike.

El Paratrike es un pequeño triciclo (puede ser monoplaza o biplaza) al que se le acopla un motor con una hélice, los cuales proporcionan un empuje necesario para poder volar a propulsión. Pero él sólo por si mismo no puede volar, necesita un ala que genere sustentación, como si de un avión habláramos, y en nuestro caso, el ala es un parapente, con lo que ya tenemos una máquina voladora bastante sencilla.

El motor que lleva acoplado suele ser de 2 tiempos, debido a su gran relación peso/potencia, pero últimamente están ganando posiciones los motores de 4 tiempos (más complejos y pesados, con menor relación peso/potencia, pero más fiables) y los motores eléctricos, aunque éstos últimos, todavía están en pañales, no por el motor en sí mismo, sino por la autonomía de las baterías.

El Paratrike que tenemos en FlyAsturias monta un potente motor proveniente de la aviación ULM. Se trata del archiconocido Rotax 503 SCDI de 45 cv y con más de 140Kgs. de empuje, más que suficientes para llevar pasajeros de hasta 120 Kgs. Su relación cilindrada/potencia es relativamente baja para lo que estamos acostumbrados a ver en este tipo de motores, con lo que se trata de un motor que va “poco apretado” aumentando de forma exponencial su fiabilidad. Es por lo tanto, el motor más conocido y querido de la aviación ultraligera.

¿Y si se para el motor? ¿Nos caemos?

Si se para el motor, el parapente se comporta para lo que está diseñado, para planear. Es decir, seguimos volando plácidamente hasta que de manera irremediable tengamos que tomar tierra suavemente en un aterrizaje alternativo. Los instructores de FlyAsturias están preparados para estos contratiempos.